Cirugía Elite · Pared abdominal
Cuando lo que sobra es piel y los músculos están separados, la liposucción no alcanza. Aquí está la explicación completa, la cicatriz incluida.
Qué es
La abdominoplastia hace dos cosas que ninguna otra técnica hace: retira un segmento de piel del abdomen bajo, y sutura la pared abdominal para corregir la separación de los músculos rectos —la diástasis— que dejan el embarazo o los cambios grandes de peso.
Es importante entender la diferencia con la liposucción, porque son problemas distintos: la liposucción retira grasa y deja la piel donde está. Si su piel ya perdió elasticidad y cuelga, aspirar grasa debajo la deja colgar más. Y si sus músculos están separados, no hay abdominal que los una.
A cambio de eso, la abdominoplastia deja una cicatriz permanente en la parte baja del abdomen. Esa es la moneda de cambio, y es la conversación que hay que tener completa antes de decidir.
Retiro de piel por arriba y por debajo del ombligo, sutura de la pared abdominal y reubicación del ombligo. Es la indicación más frecuente después del embarazo.
Cuando el exceso está solo por debajo del ombligo. Cicatriz más corta, sin reubicar el ombligo. Menos pacientes de los que quisieran son candidatas.
Se combina con liposucción de flancos y espalda para que el contorno sea continuo. Es lo habitual cuando además hay grasa localizada.
La pregunta más buscada
Es el video más visto del canal del Dr. Leal, y no es casualidad: es la pregunta que casi nadie se atreve a hacer en consulta. La respuesta honesta es no, y conviene decirla completa.
Si lo que le sobra es piel, la única forma de retirarla es retirándola. Los equipos de radiofrecuencia con aguja y los sistemas de contracción de piel mejoran laxitud leve a moderada: tensan, no quitan. Cuando la piel cuelga de verdad, el resultado que entregan es discreto y la paciente termina gastando dos veces.
Lo que sí es cierto: hay mujeres que llegan pidiendo abdominoplastia y no la necesitan. Si el problema es grasa con piel de buena calidad, basta una liposucción, sin cicatriz larga. Distinguir un caso del otro toma diez minutos de exploración, y es la razón de ser de la valoración.
Abdominoplastía sin cortes: ¿es posible?
Su seguridad manda
El punto que más pesa en esta cirugía es el tabaco y el peso: con los dos bajo control, la herida cierra como debe. Por eso se atienden primero, y después se opera con tranquilidad.
En la valoración
La exploración es corta y decisiva: define si le toca abdominoplastia completa, mini, liposucción sola o ningún quirófano.
Se evalúa de pie y acostada. Si el exceso está solo por debajo del ombligo, puede corresponder una miniabdominoplastia con cicatriz más corta.
Se explora levantando la cabeza con usted acostada. Se mide la separación de los rectos y se busca hernia, que a veces se repara en el mismo tiempo.
Las estrías son piel dañada: las que están en el segmento que se retira se van con él, las de arriba se quedan. Se le dice antes cuáles permanecen.
Un abdomen duro y salido con poco pellizco es grasa detrás del músculo. Esa no se retira en quirófano y limita el resultado: se dice desde la consulta.
Cesáreas y cirugías anteriores condicionan la irrigación de la piel y el trazo de la nueva cicatriz. Se revisan una por una.
El tabaco es el factor de riesgo modificable más importante en esta cirugía. Se pide suspenderlo con semanas de anticipación.
Hora por hora
De la llegada al alta, quién hace qué.
Se marca despierta el segmento de piel que se va a retirar y la altura exacta de la cicatriz, para que quede dentro de su ropa interior.
Anestesiólogo titulado, medias de compresión y medidas de prevención de trombosis desde antes de iniciar.
Retiro del exceso de piel, sutura de la pared abdominal para cerrar la diástasis y reubicación del ombligo cuando corresponde.
Se colocan drenajes cuando el caso lo requiere y se pone la faja antes de despertar. Cierre por planos.
Una o dos noches de vigilancia en la mayoría de los casos. Sale en posición semiflexionada, con indicaciones por escrito y su cita de control.
La recuperación real
Es más larga que la de una liposucción. La restricción de carga es la parte que hay que organizar antes de agendar.
Se camina semiflexionada para no tensar la sutura de la pared. Molestia importante al incorporarse. Se camina poco y a menudo.
Retiro de drenajes según gasto, entre los días 5 y 14. Faja continua. Cero carga de peso. Curaciones según indicación.
Recupera la postura erguida de forma gradual. Regreso a trabajo de escritorio entre la semana 2 y la 3, según evolución.
Termina la restricción de carga y se reinicia el ejercicio por etapas, con autorización. La faja pasa a uso diurno.
El contorno es representativo al tercer mes. La cicatriz pasa de roja a pálida entre los 12 y los 18 meses, con cuidado constante.
Lo que sí puede pasar
La abdominoplastia es una cirugía mayor y así se trata. Estos son los riesgos que se explican en consulta y que quedan por escrito en su consentimiento informado.
Cuánto cuesta
El precio depende de la técnica indicada, de si se combina con liposucción y del tiempo de quirófano que eso suma. Aquí publicamos qué está siempre dentro y qué se cotiza aparte, para que pueda comparar contra cualquier otra cotización.
Preguntas frecuentes
Quién opera
Cirujano plástico, estético y reconstructivo con 19 años de práctica. Cirujano plástico certificado. Opera personalmente cada procedimiento agendado a su nombre, en quirófano acreditado y con médico anestesiólogo titulado. Cirugía plástica, estética y reconstructiva. La técnica indicada —completa, mini o combinada con liposucción— se define por exploración, no por catálogo.
Da el paso
Hay pacientes que llegan por abdominoplastia y salen con una indicación más sencilla.