Cirugía Elite · Busto
Qué determina la talla real, dónde se coloca el implante, por dónde entra y por qué los implantes no son para toda la vida.
Qué es
Son dos problemas distintos. El aumento agrega volumen con un implante. El levantamiento —mastopexia— reposiciona la mama y el pezón retirando piel, sin agregar volumen. Muchas pacientes necesitan uno, algunas necesitan los dos, y a bastantes se les vende el que no era.
La regla práctica que usa el Dr. Leal en consulta es la posición del pezón respecto al surco por debajo de la mama. Si el pezón está por arriba de esa línea, en general basta un implante. Si está al nivel o por debajo, un implante solo agrega peso a algo que ya descendió, y lo que hace falta es levantar.
La conversación importante de esta página, sin embargo, es otra: qué determina la talla real. No es lo que usted quiera, y tampoco lo que quiera el cirujano.
La conversación que evita reoperaciones
Llegar pidiendo una talla concreta es normal y no está mal. Lo que hay que saber es que la talla de sostén no es una medida —varía entre marcas— y que hay tres cosas de su cuerpo que mandan sobre el deseo.
Es la medida del tórax donde se apoya la mama. Marca el diámetro máximo del implante. Uno más ancho que su base deja bordes visibles, se palpa y con los años maltrata el tejido.
Es lo que tiene que cubrir el implante. Con poca cobertura, un volumen alto se transparenta, se ondula en el borde y aumenta el riesgo de que descienda con el tiempo.
Respecto al surco por debajo de la mama. Es lo que decide si le corresponde implante, levantamiento o los dos, y es el error de indicación más caro de corregir.
Hay tres posiciones posibles y ninguna es la mejor para todo el mundo:
La cicatriz depende de la vía elegida, y la vía depende de su anatomía y del implante indicado:
La marca, el modelo y el tipo de superficie del implante se eligen en la valoración según su caso, y se le entregan por escrito con su documentación. Las marcas y los precios de cada implante se revisan ahí, con el catálogo delante, que es donde esa conversación rinde.
Lo que hay que saber desde antes
Los implantes mamarios no tienen fecha de caducidad, pero tampoco son permanentes. Son dispositivos que pueden requerir recambio o retiro con los años, sea por cambios en el propio implante o porque su cuerpo cambia: embarazos, lactancia, variaciones de peso y el paso del tiempo modifican la mama alrededor del implante.
Lo correcto es planearlo como un compromiso de seguimiento: controles periódicos, estudios de imagen según indicación médica y la conciencia de que en algún momento puede haber una segunda cirugía. Quien le diga que se los pone y se olvida, le está ahorrando la parte incómoda de la conversación.
Lo que cambia con los años
Su seguridad manda
La conversación aquí suele ser de proporción: qué talla sostiene su anatomía con buen resultado a diez años, y cuándo lo que su caso pide es un levantamiento junto al implante o en lugar de él. Eso se define con exploración.
En la valoración
Se trabaja con medidas, no con tallas. Esta consulta suele durar más de lo que la paciente espera, y es la que evita la mayoría de las reoperaciones.
Marca el diámetro máximo de implante que su cuerpo admite. Es el número que más manda y el que casi nunca se conversa en otra parte.
Se mide el pellizco de piel y glándula en el polo superior. De ahí sale el plano recomendado y el volumen que se puede cubrir sin que se transparente.
Define si le corresponde aumento, levantamiento o ambos. Es la exploración que separa un buen resultado de una reoperación en dos años.
Casi ninguna mama es idéntica a la otra. Las diferencias se marcan y se le muestran antes, para que no las descubra después en el espejo.
Según su edad y sus antecedentes se solicita el estudio que corresponda antes de operar. Un hallazgo pendiente detiene la cirugía.
Historia familiar, embarazos previos, planes de lactancia y de peso. Todo eso cambia la vía, el plano y el momento.
Hora por hora
Es una cirugía de menor duración que las de contorno corporal, con la misma exigencia de quirófano y anestesia.
Se marca despierta la posición del surco, la línea media y el bolsillo previsto, con usted de pie para respetar la simetría real.
Anestesiólogo titulado, revisión de estudios y monitorización durante todo el procedimiento.
Se abre por la vía elegida, se crea el bolsillo en el plano indicado y se coloca el implante seleccionado en la valoración.
Se verifica posición y simetría con la paciente incorporada en la mesa antes de cerrar por planos.
Sostén posquirúrgico o banda de compresión. Vigilancia de signos y alta el mismo día o tras una noche, según el caso.
La recuperación real
Es más corta que la de un procedimiento de contorno corporal, con una salvedad: si el implante va debajo del músculo, las primeras semanas son más molestas.
Sensación de peso y opresión en el pecho, mayor con plano submuscular. Se camina desde el primer día. Brazos por debajo del hombro.
Uso continuo del sostén posquirúrgico. Regreso a trabajo de escritorio alrededor del día 5 a 7. Nada de cargar ni de levantar los brazos.
Se reanuda la actividad cotidiana. Movilidad completa de brazos de forma progresiva. Los implantes aún se ven altos: es normal.
Cardio suave hacia la semana 3 o 4. El trabajo de tren superior se difiere hasta la semana 6 a 8, siempre con autorización.
El implante desciende y adopta su posición definitiva entre el tercer y el sexto mes. La forma que ve en la primera semana no es la final.
Lo que sí puede pasar
Además de los riesgos comunes a toda cirugía, los implantes tienen riesgos propios y a largo plazo. Se explican en consulta, quedan en su consentimiento informado y aquí están publicados.
Cuánto cuesta
El precio varía sobre todo con el implante seleccionado y con la técnica: no cuesta lo mismo un aumento simple que un aumento con levantamiento, porque cambian el tiempo de quirófano y la complejidad.
Preguntas frecuentes
En sus palabras
Videos de su canal. Las dudas que no aparezcan aquí se contestan completas en la valoración.
El Dr. Leal responde dudas de consulta
Cómo se decide qué procedimiento corresponde
Quién opera
Cirujano plástico, estético y reconstructivo con 19 años de práctica. Cirujano plástico certificado. Opera personalmente cada procedimiento agendado a su nombre, en quirófano acreditado y con médico anestesiólogo titulado. Cirugía plástica, estética y reconstructiva. El implante, el plano y la vía se seleccionan por medidas del tórax y calidad de tejido, no por talla solicitada.
Da el paso
Una hora de valoración y sale sabiendo qué es posible en su anatomía y qué no.